Paso 2: Montaje del Procesador
Si bien podemos instalar el procesador
una vez que la motherboard se encuentre sujetada al chasis del gabinete, lo más
recomendable es en principio fijar el procesador en la motherboard de antemano.

La ubicación correcta del procesador estará definida de acuerdo con la alineación de la ranura.
El CPU posee una
marca en una de sus esquinas es lo que nos permitirá colocarlo de manera
correcta, ya que obviamente esta marca debe coincidir exactamente con la que
tiene el zócalo.

Luego bajamos la sujeción del zócalo, a fin de que el procesador quede bien fijado a la motherboard.

Una vez realizada la tarea, y sólo en el caso de que el procesador no incluya disipador de fábrica, deberemos montar uno sobre el CPU, utilizando los anclajes que incluye el zócalo. Es probable que antes de colocar el disipador nos veamos en la necesidad de distribuir pasta térmica con los dedos, de forma cuidadosa hasta formar una película muy fina sobre el procesador, siempre evitando que se acumule demasiada pasta, y luego recién podremos colocar el disipador.
De todas formas siempre es recomendable adquirir un procesador que incluya un disipador de fábrica, a fin de evitar errores de principiantes.

